Así se organiza
un negocio en marcha.
De la primera venta al cierre de caja. De una compra a la próxima reposición. Conocé las herramientas que acompañan cada parte de tu día.
12 módulos · Ejemplos de uso · Imágenes ampliables- 01Abrís caja
- 02Vendés y cobrás
- 03Controlás stock
- 04Revisás resultados
Seguí el recorrido o saltá al módulo que más te interesa.
Empezá el día con una visión clara.
Antes de abrir otra planilla, mirá cómo viene tu negocio. El dashboard reúne los indicadores principales para que puedas ubicarte y decidir dónde poner la atención.
- Consultá las ventas y el ticket promedio.
- Seguí la ganancia bruta y el valor del inventario.
- Identificá productos con stock bajo.
- Accedé a los módulos habilitados para tu usuario.
Al comenzar el turno, revisás las ventas y detectás qué productos necesitan reposición.
De los indicadores al detalle de tu operación.
Ampliar pantallas en la galería ↓Atendé. Cobrá. Seguí con la próxima venta.
El mostrador necesita agilidad. Buscá el artículo, elegí la variante y armá el carrito desde una misma pantalla. La venta queda registrada y actualiza el stock.
- Buscá por nombre, SKU o código de barras, también con lector USB tipo teclado.
- Ajustá cantidades y aplicá descuentos según tus permisos.
- Registrá efectivo, transferencia, débito, crédito o Mercado Pago; calculá el vuelto.
- Asociá un cliente y elegí Cuenta corriente cuando corresponda.
Escaneás dos productos, asociás a tu cliente y registrás el cobro. La operación queda vinculada al turno de caja.
Registrar un medio de pago no procesa el cobro en la terminal bancaria. Para vender necesitás una caja abierta.
POS → Venta → Stock → Caja → Historial del cliente.
Ampliar pantallas en la galería ↓Cada talle. Cada color. Cada unidad.
Un producto puede tener muchas versiones. Mantené el catálogo organizado por categorías y controlá cada variante con su propio precio, costo y existencia.
- Creá productos y categorías para ordenar tu catálogo.
- Asigná nombre, SKU, código de barras, costo y precio por variante.
- Registrá stock inicial, ingresos, egresos y ajustes autorizados.
- Definí stock mínimo y consultá el historial de movimientos.
Tenés una funda en negro, rosa y transparente. Cuando vendés una rosa, se descuenta esa variante.
Las ventas descuentan; las compras recibidas suman.
Ampliar pantallas en la galería ↓Que el cierre tenga una explicación.
Abrí el turno con un saldo inicial y seguí lo que entra y sale. Al cerrar, compará el efectivo esperado con el contado y dejá registrada cualquier diferencia.
- Abrí y cerrá caja con los permisos correspondientes.
- Consultá las ventas asociadas al turno.
- Registrá ingresos y egresos manuales con su concepto.
- Revisá cobranzas, reintegros, pagos y el historial de cierres.
Un cliente paga una deuda en efectivo. La cobranza se suma al efectivo esperado del turno.
Ventas y movimientos del turno, reunidos para el arqueo.
Ampliar pantallas en la galería ↓La relación sigue después de vender.
Guardá los datos del cliente y consultá su historia comercial. Las compras, la última operación y el saldo de su cuenta dejan de estar repartidos entre anotaciones.
- Registrá nombre o razón social, DNI/CUIT, contacto, dirección y notas.
- Consultá compras, total comprado, ticket promedio y última compra.
- Registrá deudas, pagos parciales o totales y ajustes con fecha y concepto.
- Protegé saldos y movimientos con permisos; cada operación identifica al usuario.
Juan debe $20.000 y compra $50.000 en cuenta corriente. Su saldo pasa a $70.000; si paga $30.000, queda en $40.000.
Cada venta y cada pago forman parte de la historia del cliente.
Ampliar pantallas en la galería ↓Una propuesta que puede convertirse en venta.
Prepará una cotización con los productos, cantidades y condiciones acordadas. Compartila en PDF y retomá la propuesta cuando el cliente decida avanzar.
- Vinculá el presupuesto a un cliente.
- Agregá productos o variantes, cantidades y descuentos.
- Definí vigencia y seguí los estados de la propuesta.
- Descargá el PDF y convertí el presupuesto a venta una sola vez desde el POS.
Cotizás una compra de varios artículos. Cuando se confirma, la conversión valida caja y stock antes de registrar la venta.
Presupuesto → PDF → Confirmación → Venta en POS.
Ampliar pantallas en la galería ↓La entrega también queda registrada.
Acompañá la mercadería con un documento claro. Seguí los remitos y registrá la recepción para conservar la información de lo que entregaste.
- Prepará el detalle de los artículos y las cantidades.
- Consultá el estado de cada remito.
- Registrá quién recibió la mercadería.
- Conservá un documento de gestión para acompañar la entrega.
Preparás un pedido para retirar. Al entregarlo, registrás la recepción y podés consultar después su estado.
Los remitos actuales son documentos de gestión; no reemplazan comprobantes fiscales.
Del pedido preparado a la recepción registrada.
Ampliar pantallas en la galería ↓Recibí mercadería. Actualizá tu negocio.
Organizá los datos del proveedor y el detalle de cada compra. Cuando recibís los artículos, la operación aumenta el stock y conserva el movimiento correspondiente.
- Guardá razón social, CUIT, teléfono, WhatsApp, email, dirección y notas.
- Agregá productos y variantes con cantidad y costo de compra.
- Registrá la recepción de mercadería.
- Elegí si actualizás el costo del producto al recibir.
Llegan 20 unidades de una variante. Recibís la compra y el stock refleja esas 20 unidades ingresadas.
Proveedor → Compra → Recepción → Stock actualizado.
Ampliar pantallas en la galería ↓Tené presentes tus compromisos.
Consultá lo que queda pendiente con cada proveedor, sus vencimientos y los pagos registrados. Reuní la información de compras y deudas para organizarte mejor.
- Consultá saldos pendientes por proveedor.
- Identificá compras y compromisos por pagar.
- Revisá vencimientos para ordenar prioridades.
- Registrá pagos y conservá su historial.
Antes de pagarle a un proveedor, revisás su saldo, registrás el importe abonado y consultás lo pendiente.
Compras, deuda y pagos dentro de la misma operación.
Ampliar pantallas en la galería ↓Entendé qué está moviendo tu negocio.
Elegí el período y analizá tus resultados. Pasá del total vendido al detalle por producto, vendedor o medio de pago para tomar decisiones con información.
- Consultá ventas, unidades, ticket promedio, ganancia y margen bruto.
- Seguí la evolución diaria y los productos más vendidos.
- Analizá medios de pago, vendedores y compras por proveedor.
- Revisá inventario valorizado, stock bajo y reportes netos de devoluciones.
Comparás el comportamiento del mes, identificás qué se vende y revisás la mercadería que requiere atención.
La ganancia bruta no equivale al resultado neto contable del negocio.
La actividad diaria se convierte en información para decidir.
Ampliar pantallas en la galería ↓Un equipo con accesos bien definidos.
Asigná a cada persona las tareas y la información que necesita. Los permisos se controlan al realizar las operaciones y la actividad queda registrada para su consulta.
- Usá roles como dueño, administrador, encargado, cajero, vendedor y stock.
- Definí permisos personalizados para módulos y acciones.
- Permití el ingreso de empleados con usuario y contraseña; el email es opcional.
- Consultá la auditoría de ventas, caja, stock, productos y usuarios.
El cajero opera el punto de venta. Quien administra el negocio puede revisar saldos e información sensible según sus permisos.
Accesos por función y trazabilidad de las operaciones.
Ampliar pantallas en la galería ↓Resolvé lo que vuelve. Sin perder el rastro.
Las devoluciones también forman parte del trabajo. Registrá el motivo, los artículos y la forma de reintegro, conservando la relación con la venta original.
- Registrá devoluciones parciales o totales y anulaciones completas.
- Indicá un motivo y las cantidades a devolver.
- Elegí por artículo si corresponde reponer el stock.
- Registrá el reintegro en caja o el crédito en la cuenta corriente del cliente.
Un cliente devuelve un artículo en buen estado. Registrás la devolución, reponés esa unidad y dejás asentado el reintegro.
Venta original → Devolución → Stock y reintegro.
Ampliar pantallas en la galería ↓Tu operación.
Pantalla por pantalla.
Filtrá por área y ampliá las imágenes. Son vistas ilustrativas basadas en los módulos actuales, con datos ficticios de demostración.
Tu escritorio.
Tu negocio.
Todo a mano.
Usá EmpreGestión en la computadora del local o desde tu Mac. Abrí el navegador, ingresá a tu empresa y continuá con tu operación.
- 01Abrí tu espacio
Ingresá desde el navegador con conexión a internet.
- 02Entrá con tu usuario
Cada persona accede a los módulos que tiene permitidos.
- 03Empezá a gestionar
Ventas, stock, caja y clientes dentro del mismo sistema.
Acceso web disponible para PC y Mac. Sin instalación obligatoria; requiere internet.
Pensá tu local
y tu tienda, conectados.
Evaluemos cómo conectar tu operación con WooCommerce, Tiendanube, Shopify u otra plataforma. Definimos juntos qué stock y pedidos necesitás sincronizar y cómo trabaja tu negocio.
Servicio sujeto a desarrollo e implementación. El conector se activa después de las pruebas; costo, alcance y plazos se cotizan por separado. Contratar Full no activa una sincronización automática.
Evaluar mi integración ↗Empezá por lo esencial.
Sumá orden cada día.
Podés organizar la puesta en marcha por etapas. Te ayudamos a evaluar el alcance del plan según tu equipo y tu forma de trabajar.
- 01
Tu catálogo
Cargá categorías, productos, variantes y existencias iniciales.
- 02
Tu equipo
Creá usuarios y asigná los accesos que necesita cada persona.
- 03
Tu operación
Abrí caja y empezá a registrar ventas, compras y cobranzas.
- 04
Tus decisiones
Revisá cierres, saldos y reportes para seguir mejorando.
¿Cómo trabaja
tu negocio?
Contanos qué vendés, cuántas personas participan y qué necesitás ordenar.
El alcance de módulos y capacidades se confirma según el plan. Consultanos antes de contratar si tenés un proceso particular.
